Cada espectáculo que transforma las calles de Monterrey es posible gracias al trabajo de cientos de personas que, desde diferentes áreas, hacen de la cultura una experiencia que reúne, inspira y genera oportunidades.

La magia comienza mucho antes del espectáculo

Cada otoño, el Festival Internacional Santa Lucía convierte distintos espacios de Monterrey en escenarios para la música, el arte y la cultura.

Mientras las familias recorren el Paseo Santa Lucía y disfrutan de presentaciones nacionales e internacionales, existe todo un equipo trabajando para que cada experiencia sea posible.

Ingenieros, técnicos, personal de producción, logística, seguridad, cocineras tradicionales y artesanos locales forman parte de una cadena de trabajo que se prepara durante semanas para recibir a miles de visitantes.

1,430,528 puestos de trabajo

generó el sector cultural en México, de acuerdo con los datos más recientes de la Cuenta Satélite de la Cultura de México del INEGI.

La cultura también genera empleo

El arte y el entretenimiento representan una importante fuente de oportunidades laborales para México.

De acuerdo con la Cuenta Satélite de la Cultura de México (CSCM), elaborada por el INEGI, el sector cultural generó 1,430,528 puestos de trabajo directos, equivalentes al 3.5% del empleo total de la economía mexicana.

Además, su aportación económica representa el 2.8% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, con más de 865 mil millones de pesos.

Estas cifras muestran que la cultura no solo representa espacios para disfrutar y convivir, sino también una actividad que contribuye a la economía y al bienestar de miles de familias.

Un festival que activa toda una cadena de trabajo

Los grandes eventos culturales requieren de la participación de personas con diferentes conocimientos y especialidades.

En un festival al aire libre pueden generarse, en promedio, 100 empleos directos de producción externa, relacionados con actividades como montaje, soporte técnico, iluminación, audio y seguridad privada.

A estos se suman oportunidades para sectores como transportación, gastronomía y comercio local, creando una red de actividades que se benefician de la llegada de visitantes.

Así, cada presentación se convierte también en un punto de encuentro para trabajadores, emprendedores y negocios de la comunidad.

CIFRAS QUE HABLAN DEL IMPACTO

3.5%
del empleo total de la economía mexicana corresponde al sector cultural.

2.8%
del PIB nacional representa la actividad cultural.

+865 mil millones
de pesos aporta el sector cultural a la economía.

Un escenario con historia

El Paseo Santa Lucía es uno de los espacios que da identidad al festival. Con 2.5 kilómetros de longitud, este canal artificial es reconocido como el río artificial más largo de Latinoamérica y forma parte de las 13 maravillas de México construidas por la mano del hombre.

Su recorrido también tiene un importante significado histórico, pues rinde tributo al antiguo manantial de Santa Lucía, relacionado con la fundación de Monterrey en 1596.

Hoy, este espacio se transforma en un escenario al aire libre donde la historia, la arquitectura y la cultura se encuentran.

Arte para todas las familias

Una de las grandes fortalezas de los festivales culturales es la posibilidad de acercar diferentes expresiones artísticas a públicos diversos.

El Festival Internacional Santa Lucía ha registrado más de 788,000 asistentes en una sola edición, convirtiendo los espacios públicos de Monterrey en puntos de encuentro para familias, visitantes y comunidades.

La música, las artes escénicas y las actividades culturales permiten que personas de distintas edades compartan experiencias y descubran nuevas formas de expresión.

Detrás de cada espectáculo hay muchas historias

Cada escenario que se instala, cada luz que se enciende y cada presentación que llega al público es resultado del trabajo de muchas personas.

Hay quienes preparan las estructuras, quienes coordinan los equipos, quienes hacen posible el sonido y la iluminación, quienes reciben a los visitantes y quienes ofrecen productos y servicios durante el evento.

Todos ellos forman parte de una misma experiencia: hacer que la cultura llegue a las personas y que los espacios públicos se conviertan en lugares de encuentro.

La cultura se disfruta, pero también se construye

Detrás de cada espectáculo existen personas, familias, empresas y comunidades que aportan su talento y trabajo para hacer posible momentos que permanecen en la memoria.

Cuando la cultura se convierte en comunidad

El Festival Internacional Santa Lucía demuestra cómo un evento cultural puede reunir diferentes talentos y actividades alrededor de un mismo propósito: acercar el arte a las personas.

Su impacto alcanza a artistas, técnicos, productores, comerciantes, emprendedores y trabajadores que encuentran en estos espacios una oportunidad para compartir su talento y generar ingresos.

Por eso, reconocer la cultura también significa reconocer a todas las personas que trabajan para hacerla posible.

Un aplauso para quienes hacen posible la experiencia

La próxima vez que una presentación ilumine el Paseo Santa Lucía, vale la pena recordar que cada espectáculo es el resultado de un gran trabajo colectivo.

La cultura inspira, conecta y genera experiencias, pero también representa una actividad económica que abre oportunidades para miles de personas en México.

Detrás de cada luz, cada escenario y cada aplauso, hay talento, esfuerzo y muchas historias que también merecen ser reconocidas.

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